Mundos íntimos. Me sentía “culpable”: cambié de carrera dos veces. ¿Pero acaso errar no abre puertas a lo que de verdad nos gusta?

Mundos íntimos. Me sentía “culpable”: cambié de carrera dos veces. ¿Pero acaso errar no abre puertas a lo que de verdad nos gusta?

Certezas. La autora se pregunta si a los 18 años se puede estar seguro sobre el rumbo a seguir. Y sostiene que si se decide empezar de nuevo en otra área, lo aprendido siempre sirve.