Mundos íntimos. Parece impenetrable, hostil. Pero el día que conocí el monte santiagueño sentí una revelación: desborda vida.
Saber mirar. La autora, que reside en la capital de la provincia, cuenta por qué sirve barrer la tierra, recorrer los quebrachales y cómo construir un sendero sin ser invasivo con el paisaje.

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